Lleva tus juegos fetichistas a un nivel mayor y descubre tu lado dominante o sumiso con este azotador de cuero de alta calidad de Ouch! Toma el control y domina a tu amante con este azotador de perversión, fabricado con cuero fino. El mango está hecho con metal de gran calidad. El mango tiene una longitud de 12,5 cm y tiene una longitud total de 35 cm.
Gracioso, divertido, placentero… este juguete es un dos en uno. Por un extremo disfrutarás de unas suaves plumas, ideales para estimular a tu pareja justo antes de darle un buen azote con el otro extremo, una fusta. Las plumas son suaves y eróticas y te harán estremecer mientras que la fusta es firme pero flexible, ideal para que dejes claro quien está al mando.
Gracioso, divertido, placentero… este juguete es un dos en uno. Por un extremo disfrutarás de unas suaves plumas, ideales para estimular a tu pareja justo antes de darle un buen azote con el otro extremo, una fusta. Las plumas son suaves y eróticas y te harán estremecer mientras que la fusta es firme pero flexible, ideal para que dejes claro quien está al mando.
Entregarte a los sentidos y ceder al deseo no te costará nada con esta hermosa colección restricciones de la colección Darkness. Exquisitamente diseñado en color negro de calidad superior.
Elegante látigo de bondage. Con mango de agarre para un uso fácil.
Si te apetece ser aún más travieso/a, utiliza este juguete junto con otros artículos
Sus suaves y flexibles borlas, junto con el metal pulido y el acrílico de su mango, lo convierten en un elegante complemento de cualquier colección de accesorios.
Materiales de lujo para el tacto.
Fabricado en elegante ante de vaca, perfecto para proporcionar un toque suave o firme.
Un complemento elegante para los juegos de alcoba
Disponible en sensuales tonos de rojo, púrpura y negro.
Tu puerta de entrada a nuevos placeres.
Ideal para parejas con o sin experiencia
Si quieres llevar tus juegos de dominación a otro nivel, este látigo es lo que necesitas. Azota a tu pareja, deja que tu sumiso/a sepa quién manda, pero, ¿y si quieres ser el sumiso/a por esta vez? Pues perfecto, el placer está servido.